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Los factores con más peso en la muerte de un negocio suelen ser internos, aunque la mayoría de los emprendedores se enfoque en causas externas.

Por Leticia Gasca

*Es co-fundadora del movimiento Fuckup Nights y directora del Failure Institute, el único centro de investigación en el mundo dedicado al estudio del fracaso. Amante del ciclismo y el deporte de aventura.

Tras cinco años de trabajar profesionalmente en torno al fracaso tengo que confesarles algo.

Recientemente descubrí que tengo un gran interés intelectual en escuchar el fracaso de una empresa contado desde diferentes perspectivas. Me parece fascinante como cada socio fundador narra el fracaso a su manera, y cuando tengo oportunidad de conversar con los empleados o inversionistas de la empresa fallida las cosas se ponen aún más interesantes.

Hay ocasiones en las que todos cuentan una historia más o menos similar, pero hay otras en las que cada quien te cuenta una versión distinta del mismo fracaso.

Por ejemplo, hace unas semanas conversé con los fundadores de una empresa que comercializaba muebles y artículos de decoración. La declaración de bancarrota era inminente y los directivos de la empresa aún no terminaban de asimilar lo sucedido.

El director de marketing atribuía la muerte del negocio a la mala planeación financiera, el director de finanzas culpaba a la entrada de competidores desleales y el CEO consideraba como causa de fondo que tuvieron menos ventas a causa de la desaceleración de la economía. ¿Quién tiene la razón? ¿Todos? ¿Ninguno?

Existe un sesgo de percepción acerca de las causas del fracaso empresarial. La experiencia del Failure Institute, de Fuckup Nights y de otros estudiosos del fracaso indica que los emprendedores tienden a citar con mayor frecuencia los factores externos que los internos como determinantes para el fracaso de su empresa, sin embargo, la investigación muestra que la realidad es muy diferente.

Estudios realizados por Timothy S. Hatten, profesor investigador de Colorado Mesa University arrojan que 89% de los fracasos empresariales se deben a problemas internos que dependen directamente de los administradores de la empresa y se relacionan con el manejo del capital, el flujo de efectivo, el control de inventarios, instalaciones y equipo, recursos humanos, liderazgo, estructura organizacional y contabilidad.

Datos del Failure Institute llevan a una conclusión similar. Al analizar las cifras globales, los tres principales factores que llevan al fracaso de un negocio son la mala planeación estratégica y financiera, inadecuada elección del mercado meta y deficiente promoción, y problemas en el flujo de caja.

Es decir, los principales factores que conducen a la muerte de un negocio son los internos, con la excepción de algunas industrias y algunas regiones, como las empresas sociales en México cuyo principal reto es la falta de una figura legal especial para ellas.

¿Cómo prevenir la muerte de mi negocio?

La magia de la investigación del fracaso consiste en que al identificar los factores que llevan a la muerte de los negocios creamos una especie de vacuna que ayuda a prevenir las malas decisiones que llevan al fracaso.

Ya que la mala planeación financiera es el factor con más peso en la muerte de los negocios, lo más importante que puedes hacer para prevenir el fracaso es llevar una contabilidad formal y proyecciones financieras lo más realistas posibles.

En este punto quiero aclarar algo: para ser un emprendedor exitoso no es requisito saber contabilidad y finanzas, o haber estudiado administración de empresas o un MBA. Lo que sí es indispensable es identificar qué cosas no sabemos y buscar a alguien que complemente esa carencia de conocimientos: un socio, un empleado o un mentor. Y si aquello que desconocemos se relaciona con la administración financiera del negocio, hay que buscar a ese aliado de inmediato.

La falta de habilidades financieras se hace evidente de varias formas. La investigación del Failure Institute arroja que la más común de ellas es que el emprendedor no tiene ingresos suficientes para subsistir.

La segunda cosa más poderosa que un emprendedor puede hacer para prevenir el fracaso es realizar una planeación estratégica del negocio. De hecho, más de la mitad de los encuestados atribuye el cierre del negocio a no haber definido indicadores de éxito, así como a la falta de planeación y la mala ejecución de la misma.

La conclusión brilla por obvia: hay que volver a lo esencial, las ideas no sirven de nada, la ejecución es lo que hace la diferencia. Tener la idea de negocios más innovadora de la época no es garantía de éxito. A veces una idea conservadora pero bien ejecutada y administrada resulta más rentable. Ahora bien, imagina el potencial de una idea revolucionaria y bien ejecutada, podría ser imparable (o no). Al final, todos los grandes éxitos y los grandes fracasos nacieron de una idea.

Si tuviste un negocio que no funcionó, contribuye al estudio del fracaso y comparte tu caso en http://bit.ly/GFI-Entrepreneur

RECUADRO

Según datos del Failure Institute, los principales factores que llevan al fracaso de un negocio son:

Mala planeación estratégica y financiera: 39.52%
Inadecuada elección del mercado meta, promoción deficiente: 23.94%
Problemas en el flujo de caja: 20.52%
Falta de convicción del emprendedor en el negocio: 19.76%
Equipo de trabajo inadecuado: 19.00%
Agotamiento (burnout): 17.24%

* Los factores no suman 100% ya que el encuestado puede elegir más de una respuesta

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